Ser administrador de portalcienciayficcion.com tiene sus ventajas, y una de ellas es poder contactar con escritores.

Cuando hice este artículo tenía más tiempo para dedicarles mi atención, pero desgraciadamente ahora ando mucho más ocupado y no puedo atender sus peticiones de reseñas (pese a que la mayoría, me ofrecen su libro en físico gratis para que lo haga).

El libro del que os voy a hablar, me lo enviaron por allá en 2012. Pero antes de nada, vamos a conocer un poco a su autor:
Nacido en Santiago de Chile en el año 1964, Fedor Yanine es un personaje inquieto, aficionado a la lectura, a la ciencia, y a la astronomía. Amante confeso de la ciencia ficción, es escritor experimental de poesía y relatos cortos, casi siempre centrados en la ciencia ficción. Como el asiduo lector de género que es, se confiesa irremediablemente influenciado por los antiguos maestros, padres de la ciencia ficción moderna y mentores pasivos de los periplos desplegados en Quayos.


SINOPSIS
Thomas Walden jamás habría podido imaginar lo que el destino le tenía reservado. Una extraña intervención, más allá de la humana, le da vida a una historia en la cual la especie se topa con energías hasta entonces desconocidas. El universo de pronto se polariza y emergen poderosas fuerzas opuestas que luchan por el dominio de la Vía Láctea.
Thomas, junto a Rohn, su incansable compañero casi humano, se ven forzados a elaborar una estrategia que les permita regresar el futuro a sus cauces normales. Nunca un ser humano se había visto expuesto a tal desafío. Heroicas acciones no carentes de pérdidas se desarrollarán...
¿Quién triunfará? Sólo el destino y, probablemente alguien más, lo sabe.

MI OPINIÓN
Fedor Yanine nos propone una novela de ciencia ficción que abarca desde tecnologías futuristas, hasta fenómenos controvertidos como los viajes en el tiempo. Y todo ello, aderezado con tintes existencialistas de cierto misticismo. El libro, más cerca de la Space opera que de la ciencia ficción hard (más científica), conjuga muchos de los elementos típicos de la ópera espacial; aventuras, viajes estelares, batallas, imperios galácticos, y logros tecnológicos.
El talante del libro queda patente desde las primeras páginas; una escritura amena y sin adornos innecesarios, que no pretende asombrar al lector alardeando de florituras léxico-gramaticales pedantes y ambiciosas. Se trata de una naturalidad en la redacción que muchos agradecerán, pero que otras personas muy exigentes y acostumbradas a libros de mucha dificultad sinonímica, quizá reprocharán.

Los personajes son presentados y definidos mediante sus acciones; que transcurren sin descanso y con fluidez, evitando largos párrafos descriptivos. Eso es algo que personalmente agradezco, pero que a algunos lectores minuciosos puede parecerles de una actitud demasiado escueta. Pero en mi opinión, las explicaciones son las pertinentes; pasando con asiduidad al devenir de los sucesos, y no en empalagosas introspectivas psicológicas y argumentativas.

La trama es correcta y engancha. No puede decirse que abone demasiados “temas virginales” que no se hayan tratado ya con anterioridad, pero es notoriamente consecuente y tiene personalidad.

En cuanto al idilio amoroso que transcurre en la novela, que lo hay, aparece como un apunte que enriquece la historia pero no se profundiza demasiado en ello.

Los personajes están coherentemente caracterizados, y su perfil mental se dibuja y gana en profundidad a medida que actúan. A mí personalmente me han parecido quizás excesivamente buenos y honestos; y es que resulta complicado descubrirles maldades (lo que los hace muy entrañables, puede que hasta demasiado). Y es que este sería probablemente el único punto reprochable de la historia: La falta de malicia en unos personajes que pecan de cristalinos y lozanos. Me atrevería a decir en este aspecto, que la novela desprende cierto optimismo pese a lo apocalíptico de su planteamiento. Dicho todo esto y para no extenderme más, yo os recomiendo esta novela.

ENTREVISTA
Primero, y ante todo, quisiera agradecer a los administradores del portal la oportunidad de albergar, entre vuestras prestigiosas páginas virtuales, mi primera novela. Es un placer y un honor el estar anidado aquí. Bueno, ya puestos, debo confesar que ésta es mi primera entrevista y no deja de ser excitante (sonrisas). Entonces, señor entrevistador, ¿qué decía usted?

1. Normalmente, ¿qué tipo de textos sueles leer? (novelísticos, poéticos, científicos, de opinión…)

He leído algo de ciencia, astronomía, ensayos, poesía y por supuesto novelas de ciencia ficción. ¡Los grandes maestros! Entre ellos mi mentor literario, y me refiero a una mezcla desbalanceada e inestable conformada, entre otros, por I. Asimov, F. Herbert, H.G. Wells y R. Bradbury. Sí, así es, todos son de la vieja escuela y afirmo con un sentir profundo que no los cambio por nada de este mundo. Sin embargo, y aunque no lo parezca, o tal vez sí (más sonrisas), es más lo que escribo que lo que leo. Esto siempre ha sido así. Recuerdo que de niño, a la hora de dormir, al tiempo que sostenía entre mis manos aquellos maravillosos mundos creados por ellos, fantaseaba mucho más tiempo del que leía. Y a pesar de que mis ojos se aplicaban sobre las líneas, mis avances sobre la trama eran exiguos y se contraponían de manera radical con lo que disfrutaba imaginando, modificando y complementando la trama propuesta.

2. ¿Cuál fue tu preparación antes de abordar la tarea de escribir la novela? ¿Leíste e investigaste sobre el tema, o te basaste en tus conocimientos generales ya sabidos sobre la materia?

Un escritor de ciencia ficción debe saber de todo un poco y por tanto, aquel océano de conocimiento (que en mi caso no tiene más de un centímetro de profundidad y está plagado de islotes de la más sólida ignorancia), se adquiere de una variedad de textos. Todos ellos diferentes y complementarios. Es una osmosis lenta, de años, que proviene de un interés permanente. Por lo cual, podría decirse que no tuve que <<prepararme>> para escribir la novela, sin embargo, e indudablemente, sí corroboré ciertos datos duros no flexibles, imposibles de ser manipulados por la ficción. Pero no todo es según la ciencia. Con esto me refiero a que, en la novela, y a pesar de conocer ciertas <<verdades científicas>>, en ocasiones me porto mal, me rebelo y voy un poco contra la corriente. Sí, lo confieso, mis naves vuelan a la velocidad de la luz, y aunque Einstein me multe por exceso de velocidad, creo que el ejercicio de expandirse hacia la fantasía lo vale. Es que la historia no pretende ser un tratado científico, es ficción condimentada con algo de ciencia y no al revés. Propongo además ciertos mecanismos e ingenios clásicos y cada uno de ellos son justificados por una explicación científica racional, aunque no acuciosa. En la historia describo máquinas de expansión mental, robots hechos de plasma y otros extraños artefactos. Como dije, me gusta la ciencia ficción clásica, con tele transportación y todo, que por cierto, la idea de tele transportarse fue acuñada en la literatura de ciencia ficción mucho antes que apareciera la conocida serie de T.V. Así es que, si deseas buscar al bisabuelo de Scotty, puedes buscarlo en la persona de Charles Fort (es de los años treinta, aunque no lo creas) o en los primeros escritores que plasmaron una tele transportación en sus novelas (incluyendo a A. C. Doyle). Increíble, ¿no es así?

3. ¿Empiezas a escribir sin una idea completamente clara y la trama se va fraguando sobre la marcha, o antes visualizas mentalmente tanto el final como el discurrir de los acontecimientos generales?

La primera parte de la historia, que es la que nos ocupa, se escribió de una manera muy especial. Al ser novato en historias largas, tuve que modificarla en tantas ocasiones, pero tantas, que si el teclado pudiese hablar, ni toda el agua bendita del mundo lo podría absolver de la blasfemia que se muere por gritarme. El pasar de escribir relatos a escribir una novela fue un gran desafío, un verdadero salto al vacío, impreciso y casi suicida. Sólo tenía una idea general que incluía al personaje principal imbuido en una historia sazonada con heroísmo, sacrificio, humor, romance, misticismo, acción y situaciones originales. Argamasa altamente explosiva que me acompañó solidaria en aquellas primeras horas de incertidumbre, frente al blanco incólume de la pantalla del ordenador. Luego, la trama comenzó a apoderarse de las situaciones y una cosa llevó a la otra y ya no se detuvo hasta aquel punto final, el de la última página.

La segunda parte (que se encuentra en cocción lenta, incluso mientras hablamos), está mucho más organizada. Tengo una lista de capítulos con un resumen garabateado de lo que ocurre en cada uno de ellos. Tengo además dos y hasta tres finales posibles. Y es aquí donde me auto pregunto —con el permiso de mi distinguido entrevistador—, ¿Me ha sido de utilidad el hacerlo tan organizado? ¡La respuesta es un gran no! Para nada. No te imaginas cuántas veces he cambiado el bosquejo inicial. Toda la arquitectura, la ingeniería y la planificación se ven fácilmente destruidas ante el sinuoso y antojadizo vaivén de la trama. He aprendido que el agua no baja por donde tú quieres, o al menos no siempre, si no que va por donde decanta con mayor facilidad (mis escusas por tan neandertal analogía del principio de incertidumbre de Heisenberg). No me resulta inusual el volver sobre el principio de algún capítulo y modificarlo pues a un personaje se le ocurrió, a última hora y sin aviso previo, morir por una causa diferente a la programada. Espero haber dado respuesta a tu pregunta, y si lo hice, me encantaría que me explicaras lo que entendiste, pues lo que es yo, aún no dejo de sentirme como un novato, improvisando cada vez que ataco la prosa. Lo que viene a certificar, creo yo que de manera contundente, que no tengo un sistema único y fiable a la hora de escribir.

4. ¿Cuánto hay de ficción y de creencias personales en tu historia?

La trama recorre múltiples desfiladeros, y se acerca peligrosamente al borde de conceptos tales como deidad, orígenes y sacrificios en pos de un bien mayor. ¿Que si la trama es parte de mis creencias personales? Bueno, desde el presente, considero imposible alienarme por completo de la historia, pues si no era parte de mis creencias en el pasado, ahora que existe sí lo es, al menos en parte. Su presencia, su lógica y su fuerza me han contaminado, sin lugar a dudas.

5. Al igual que Noctalia, tu novela se centra más bien en unos pocos personajes (seguramente, en parte debido a la poca extensión de la misma). ¿Es algo premeditado, o fruto del discurrir de los acontecimientos de la trama?

Es una pregunta muy interesante, y te agradezco la oportunidad de abordar el tema. En primer lugar, la novela ronda las trescientas páginas y un poco más, lo que la hace de una extensión bastante apropiada; lo que ocurre es que en el formato tapa blanda entra mucho texto por página y baja su extensión a dos tercios. Por otra parte, a mi juicio, la novela tiene tantos personajes como los que necesita para contar la historia. O al menos eso me gusta creer. Y aunque soy yo el que decidió cuántos entraron a escena, no soy yo el que ha de valorar si fueron suficientes. El lector tiene la última palabra, pero creo que los que hay cuentan a cabalidad la historia y que no se dejan cabos sueltos, es decir, ninguno que no sean los temas que se resuelven en el segundo capítulo, y añado aquí la primicia de que será el último (sí, es una bilogía).

6. ¿Has conseguido plasmar en palabras lo que tu mente cavilaba, o para una armonía plena en ese aspecto se necesitan muchos años de experiencia e ir mejorando gramatical y sintácticamente?

He plasmado todo lo que he querido plasmar con los recursos literarios que disponía al momento de hacerlo. Soy bastante perfeccionista en general en mi vida y estoy seguro de que siempre se puede y se debe mejorar la gramática y la sintaxis. Ahora me encuentro luchando contra mis propios molinos de viento, buscando una manera de expresarme sin hacerlo. Voy tras el santo grial sintáctico: una forma de <<sugerir>> una idea sin escribirla por completo, y que sea el lector el que la termine, que la adorne, que la lleve a su terreno de caza, donde se siente cómodo y la pueda disfrutar el doble. Es así como en la segunda parte de Quayos, habiendo concluido la siempre penosa construcción del universo literario en la primera, me he sentido mucho más libre para explorar y explotar un estilo más directo; relacionado con el concepto que acabo de balbucear unas líneas más arriba. En conclusión: siempre hay espacio para mejorar y espero poder hacerlo.

7. En ese sentido, visto en perspectiva y ya finalizado el trabajo… ¿Te sientes en general satisfecho con el resultado? ¿Cuál sería el punto más fuerte de tu novela? ¿Y el más débil?

Uf… difícil, muy difícil de definir. Creo que aún estoy en el limbo literario. Me encuentro en aquel muy poco conocido y estudiado espacio entre dos dimensiones. He abandonado la dimensión de la primera novela y me dirijo hacia la culminación y cierre de la historia. Creo que no he tenido la retroalimentación suficiente como para saber si la historia es mejorable. Tendría que estar escribiendo no la segunda, si no la décima novela para saber si estoy satisfecho o no con el resultado de la primera. No obstante lo anterior,  me parece que se ha cumplido con el objetivo de entretener, de darle vida a una historia que aspira modesta a ser catalogada como Space Opera y que, según algunos que ya la han leído, tiene lo suyo. En cuanto a sus fortalezas y debilidades, me parece que uno como autor tiene la visión más distorsionada acerca de ellas. Si tuviera que mencionar alguno de los puntos  aparentemente fuertes (según las aún escasas reseñas a las que he tenido acceso), es la capacidad que tiene la historia de acelerar y de sorprender. En todo sentido. Y eso es bueno. Otro punto fuerte (ahora desde mi propia perspectiva), y que probablemente pasa desapercibido, es la solidez del tejido secuencial. Las causas se hilvanan con las consecuencias de manera natural, clara y poco forzada. Una debilidad… una debilidad… ¿la incapacidad de encontrarla? ¡Sí! Esa es (una pequeña carcajada). Aunque puede que sea más una debilidad del autor que del texto. No, ahora ya hablando en serio, las debilidades son muy difíciles de enunciar pues durante meses te has pasado revisando página por página, capítulo por capítulo, buscando y corrigiendo precisamente eso, las debilidades. Estoy seguro de que las tiene, sin embargo, al menos por ahora, no me son evidentes. Quizás, y una vez más basándome en las críticas que he leído, el inicio se podría agilizar un poco más, darle más vida, sin embargo, está intencionalmente escrito en <<gris>>, para permitir el despegue al poco andar. No lo sé… de verdad, señor entrevistador, aquí me ha pillado usted sin una postura definida.

8. El lenguaje de la novela es muy ameno y nada petulante. Se nota que no has sentido la necesidad de usar diccionarios de sinónimos para hacerla más ardua y embrollada… ¿Crees que los lectores agradecerán esa naturalidad, o hay quienes demandan un léxico más refinado y técnico?

¿Lo es? ¡Que bien! En algunos de mis relatos, publicados con anterioridad, me han tirado de las orejas por el uso de un vocabulario demasiado específico. Hasta me han vilipendiado con la frasecita aquella que dice <<menos es más>>  ¿Ah…? Un clásico, ¿no? Frente a lo cual uno se ve obligado a revivir el equivalente a un bochorno amoroso y responder <<no eres tú, soy yo el que ha fallado>>. No, no he intentado utilizar forzosamente un lenguaje ameno, al menos no intencionalmente y me alegra sobremanera que así te lo parezca. No creo que la historia se resienta por aquello, al contrario, me parece algo bueno, la idea es comunicar la trama con la menor dificultad posible y alcanzar la imaginación del lector con la mayor gracia que el autor sea capaz de desplegar. Sin embargo, sí me preocupé de llevar al lector de la mano, para que no se pierda en ningún recoveco, haciendo que la narración fuese simple, fluida. Quizás es aquello lo que influyó en tu apreciación.

9. ¿Podríamos decir que tus obras se enmarcarán dentro de la ciencia ficción, o tienes inquietudes que abarcan otros géneros? ¿Y qué opinión te merecen los escritores que se instalan en un único género literario?

Sí, lo podríamos decir, ciencia ficción como motor principal, aunque no el único. Los impulsores auxiliares serían la fantasía y el romance. Y aunque en Quayos no se aprecien a primera vista, están allí. Y para fijar una postura con respecto a la especificidad a la hora de escribir, lo único que le pido a un autor (y a mi mismo) es ser honesto, es decir, transcribir lo que se piensa y se siente, dejando de lado el miedo al absurdo. Y aunque me gusta la especialización, admiro a los escritores pluri-temáticos y exitosos.

10. Qué te complace más, ¿El proceso de escritura del libro, su publicación, o las críticas favorables?

¿Es que… hay que escoger? (ahora ya, una carcajada franca). Escribir es lo que más placer me da. La publicación es el objetivo de escribir, sin lugar a dudas, pues uno quiere compartir. Lo de las críticas es algo que viene por añadidura, tanto buenas como malas. Uno siempre agradece las críticas positivas, sin embargo, un escritor novel como yo, que además escribe un género difícil y abandonado en Hispanoamérica, donde hay grandes maestros Europeos y Norteamericanos marcando el terreno, bueno, pues en esas condiciones, con que nadie termine la experiencia de leerme con una depresión mayor, me doy por pagado.

11. ¿Ves viable la adaptación de tu novela a otros soportes? (Quiero decir; en el cine, cómic, quizás un videojuego a lo Mass Effect…) ¿Y qué formato de esos te llenaría más de satisfacción y orgullo?

Es curioso cómo hoy en día uno siempre intenta buscarle un destino final a las obras, más allá del libro, ya sea en su modalidad electrónica o en papel. Quayos está escrito de una manera muy visual, las situaciones y la acción están descritas con detalle, por lo cual, y dado el arsenal de aventuras del que hace gala, si tuviera que escoger un formato, ése sería sin duda el cinematográfico.

12. Por último: ¿Cómo ha sido el proceso de publicación de la novela y cómo ves el panorama literario actual?

Bueno, la novela, como bien sabes, y a pesar de ser yo Chileno, está publicada en una editorial Argentina. Editorial que la distribuye en formato tapa blanda en el comercio local y en versión electrónica (PDF) en un sinfín de sitios web. Debido a que participo bastante de la vida literaria Española, al estar ligado desde hace varios años con algunos foros, decidí subirla por mi cuenta a Amazon en formato Kindle. Esto fue hecho para alcanzar al lector Español. Lamentablemente, no pude mantener una portada única ya que la editorial no compartió conmigo la edición del texto ni tampoco la portada. Entonces, ante su negativa, decidí reeditar por mi cuenta la novela y hacerle una portada electrónica propia. Es ésa versión, distribuida en Amazon global, incluyendo a España, la que ha tenido una salida bastante aceptable en el formato. Así es que, si me preguntas por el proceso de publicación, te puedo confesar que  no es fácil ser un autor novel, sobretodo a la hora de darse a conocer e intentar convencer a una editorial. Al fin y al cabo, tus mejores armas no pasan de ser febles intuiciones y promesas cargadas de optimismo. Espero que, habiendo tenido la buena acogida que ha tenido mi primera novela, la segunda tenga algo de camino andado. El panorama literario actual está cambiando. Los ebooks se están abriendo camino y restándole participación a la impresión en papel a un ritmo insospechado. Dentro del mismo movimiento, han surgido una infinidad de auto publicaciones electrónicas, haciéndose cada vez más difícil el ser apreciado o siquiera notado en medio de un mar de escritores nóveles. Es difícil, pero no imposible, y como yo no tengo prisa…

Bueno, pues te deseo la mayor suerte del mundo y que pronto nos sorprendas con la publicación de otro nuevo libro. Nos vemos por el foro.

Allí me encontrarás. Gracias por el espacio que me has ofrecido. Saludos a todos y espero que disfrutéis de los periplos desplegados en Quayos, no aspiro a nada más.

MUESTRA GRATUITA COMPRAR NOVELA

Sobre el sitio

Soy un amante de la ciencia ficción y la tecnología, y en esta web publico mis obras futuristas. Gracias por la visita y recordad: ¡Futuro, es ahora!

  • Inicio Web
  • Descargas
  • Cine
  • Literatura
  • Mi música
  • Videojuegos
  • Ciencia