Ese tipo que presenta el documental no es bipolar, seguro. Este trastorno que padezco, no es algo maravilloso y controlable. Ni siquiera es motivo de mínimo orgullo o satisfacción por las poco comunes y a veces, espectaculares experiencias que se viven y muestras a los demás. Lo cierto es que cuando estás en una fase de delirio (ya sea de euforia o de bajón depresivo), pierdes todo contacto con la realidad y tu cerebro se acelera anormalmente maquinando todo tipo de realidades paralelas y confabulaciones extrañas. En su conjunto, para mi no es un estado para nada apetecible, y los fármacos, pese a sus desagradables efectos secundarios, te devuelven a la normalidad (esto es; puedes hablar con fluidez y coherencia con las personas de tu entorno, y descartar pensamientos angustiosos que no podías sacarte de la cabeza).
Es para mi notoriamente conveniente, descifrar los estados de la mente y en consecuencia, poder tratar el funcionamiento de la misma de forma localizada y no de un modo rudimentariamente genérico y poco “quirúrgico”. Por lo tanto, es lógico que los especialistas se ocupen de desgranar síntomas distintos, diferenciando los estados en los que la mente se encuentra. Y la indignación o conveniencia de ello, solamente depende del modo como se presentan las cosas… Somos así de imbéciles todos.
Poniéndome a mi mismo como ejemplo, me doy tristemente cuenta que en verdad, sin tratamiento médico no podría ser autosuficiente como para llevar una vida social algo coherente.
Si alguien quiere seguir profundizando en la línea sensacionalista de ese documental, que busque los consiguientes vídeos que faltan en el youtube. Yo ya estoy harto de supuestos iluminados que supuestamente parecen descubrir supuestas conspiraciones en supuestamente todo. Cuanta basura mental hay que tener, para aprovecharse de la enfermedad de otros para ganar dinero con documentales tan poco rigurosos como poco objetivos como este…
Lo que sí parece cierto, es que independientemente de su uso o intención, las drogas, sean legales o no, son un gran negocio. Todos tendremos opiniones distintas acerca de legalizarlas o no. Acerca de cuales deberían ser perseguidas y cuales no. Aparcando estas dudas en el cajón de “asuntos pendientes”, sobre este controvertido tema he realizado este cutre-videomontaje al que no hay que darle demasiadas vueltas. Es simplemente lo que me ha salido de la cabeza, al darme de alta del último ingreso.
Es para mi notoriamente conveniente, descifrar los estados de la mente y en consecuencia, poder tratar el funcionamiento de la misma de forma localizada y no de un modo rudimentariamente genérico y poco “quirúrgico”. Por lo tanto, es lógico que los especialistas se ocupen de desgranar síntomas distintos, diferenciando los estados en los que la mente se encuentra. Y la indignación o conveniencia de ello, solamente depende del modo como se presentan las cosas… Somos así de imbéciles todos.
Poniéndome a mi mismo como ejemplo, me doy tristemente cuenta que en verdad, sin tratamiento médico no podría ser autosuficiente como para llevar una vida social algo coherente.
Si alguien quiere seguir profundizando en la línea sensacionalista de ese documental, que busque los consiguientes vídeos que faltan en el youtube. Yo ya estoy harto de supuestos iluminados que supuestamente parecen descubrir supuestas conspiraciones en supuestamente todo. Cuanta basura mental hay que tener, para aprovecharse de la enfermedad de otros para ganar dinero con documentales tan poco rigurosos como poco objetivos como este…
Lo que sí parece cierto, es que independientemente de su uso o intención, las drogas, sean legales o no, son un gran negocio. Todos tendremos opiniones distintas acerca de legalizarlas o no. Acerca de cuales deberían ser perseguidas y cuales no. Aparcando estas dudas en el cajón de “asuntos pendientes”, sobre este controvertido tema he realizado este cutre-videomontaje al que no hay que darle demasiadas vueltas. Es simplemente lo que me ha salido de la cabeza, al darme de alta del último ingreso.
Y finalmente continuamos con la segunda parte de ese DOCUMENTAL PALIZÓN (2), que nos muestra esas personas que rozan la discapacidad, el genio, y la locura…
¿A caso serán también víctimas del producto imaginario de confabulaciones médicas político-económicas?
¿A caso serán también víctimas del producto imaginario de confabulaciones médicas político-económicas?






