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Cómo convertir el sistema solar en una "nave" interestelar

Cómo convertir el sistema solar en una "nave" interestelar

  
 
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En la novela y película "La Tierra errante", el escritor chino Cixin Liu describe cómo la Humanidad consigue alejar la Tierra de un Sol moribundo que amenaza con destruirla. En lugar de abandonar el planeta, la especie humana construye 12.000 gigantescos motores de fusión que consiguen dar a nuestro mundo el impulso necesario para escapar de la inminente catástrofe y llegar hasta Próxima Centauri, que se encuentra a 4,2 años luz de distancia.
Esto es ficción y parece ciertamente un disparate, pero, ¿y si la ciencia nos propone algo todavía más descabellado? Y lo más asombroso sin duda, es que nos lo presentan como científicamente plausible... Ahora os lo explico.

En el Universo, todo se mueve. La Tierra gira alrededor del Sol y este, a su vez, gira alrededor del centro de nuestra galaxia con todos sus planetas a cuestas. Lo cual significa que en algún momento, el Sistema Solar podría cruzar una zona especialmente peligrosa o poco recomendable de la vía láctea.

Los peligros acechan en cada esquina, y no solo una anomalía de nuestro sol podría ser nefasta para nosotros; el peligro podría venir, por ejemplo, de la inminente explosión de una supernova cercana o un brote de rayos gamma.
También un agujero negro errante podría causar estragos si se acercara, y la «visita» de otra estrella o de una enana marrón podría borrar por completo la vida en la Tierra… a menos que nos quitemos de su camino.

¿Sería posible en esos casos conseguir cambiar de dirección a voluntad, de forma que todo el Sistema Solar se moviera hacia un lugar más seguro?
Bien, pues esta es precisamente la idea: No solo mover el planeta tierra como en la novela de Liu, sino el sistema solar al completo.
¿Imposible? Bueno, es efectivamente es muy difícil pero según los científicos no es teóricamente imposible.

La primera ventaja es que tendríamos mucho tiempo para prepararnos, de modo que algo imposible «hoy», sería factible para una Civilización Tipo 2 (recordemos que nosotros todavía somos del tipo cero).

Y la segunda es que no necesitamos mover cada objeto del Sistema Solar. Si lográramos desplazar solamente al Sol, todo lo que está atado a su gravedad lo acompañaría.

La idea sería construir un poderoso «motor estelar» capaz de aprovechar la enorme energía de nuestra estrella para llevarla, junto con todos sus planetas, a cualquier lugar de la galaxia o incluso más allá.
¿Sería posible mover todo el Sistema Solar para evitar nuestra extinción?
La respuesta -por lo menos en teoría-, es que sí. Y aunque no lo parezca, esta no es una idea nueva.

En 1987, el físico ruso Leonid Shkadov propuso por primera vez un motor teóricamente capaz de mover una estrella. Para ello se usaría un gigantesco espejo para reflejar la propia luz de la estrella de nuevo hacia su superficie, produciendo así un empuje lento, pero continuo, que permitiría alcanzar velocidades modestas durante largos periodos de tiempo. Su propulsor podría impulsar al Sistema Solar a unos 100 años luz de distancia en un plazo de 230 millones de años.

Pero esta idea no ha quedado aquí. En enero de 2020 Matthew E. Caplan, físico de la Universidad Estatal de Illinois, propuso algo mucho más rápido y eficiente capaz de movernos hasta 50 años luz en "solo" un millón de años. Para ello, el científico proponía la construcción de un enorme propulsor que, colocado cerca del Sol, usaría sus poderosos campos magnéticos para recolectar hidrógeno y helio del viento solar y usar esos elementos como combustible.
Pero haría falta algo más. Y es que el viento solar, por sí solo, no proporcionaría la cantidad suficiente de combustible, por lo que sería necesario construir algún tipo de gran estructura, tipo esfera de Dyson, capaz de concentrar la luz solar en un punto específico del Sol y aumentar así su temperatura y, por tanto, su energía.

Por supuesto, la tecnología necesaria para construir cualquiera de los dos motores mencionados es algo que queda ahora mismo completamente fuera de nuestro alcance, y es que en sus respectivos trabajos, Shkadov y Caplan se limitaron a mostrar proyectos que fuesen "científicamente posibles".

Ahora, Alexander Svoronos, de la Universidad de Yale, acaba de proponer otro método distinto de los anteriores para "mover" un sistema estelar completo y alejarlo así de cualquier posible catástrofe cósmica. Suponiendo que la estrella que se pretende mover tenga la misma masa que nuestro Sol, una megaestructura con un peso de por lo menos la quinta parte que el de la Luna, debería colocarse a unos 10.000 km de la estrella. De este modo, el continuo "tirón gravitacional" del objeto, aunque pequeño, arrastraría la estrella hacia él, produciendo una progresiva aceleración.
La enorme estructura, además, debería estar equipada con una batería de propulsores que le permitiría moverse y, al hacerlo, arrastraría la estrella tras de sí.
Svoronos estima que esa aceleración podría llegar a ser, en unos 5.300 años, equivalente al 0,1 por ciento de la de la luz. Para alcanzar el 10 por ciento de la velocidad de la luz habría que seguir acelerando durante 38 millones de años más. Hablamos de periodos de tiempo aberrantes, pero en todo caso es un millón de veces más rápido que el propulsor inicial de Shkadov.
Los motores de fusión de Svoronos deberían ser alimentados por material extraído de la propia estrella -algo que quizá podría conseguirse con gigantescos elevadores espaciales- pero por ahora desconocemos de qué tipo de material deberían estar hechos para sobrevivir tan cerca de una estrella.

Consciente de que este u otro proyecto parecido no está por ahora al alcance de nuestra tecnología, Svoronos asegura sin embargo, que sí podríamos ver cómo otros lo hacen. En otras palabras, si alguna civilización alienígena ha conseguido el nivel tecnológico necesario y decide mover su estrella junto a todos los planetas de su sistema, nosotros podríamos observar el proceso con nuestros telescopios.
Si existe en alguna parte "alguien" que haya conseguido resolver estas complejas dificultades técnicas, una civilización alienígena avanzada podría mover su sistema solar al completo a cualquier parte de la galaxia, colonizar otros sistemas favorables que fuera encontrando por el camino o, incluso, viajar hasta una galaxia completamente diferente. "En realidad -asegura Svoronos- podría expandirse a otra galaxia viajando durante cientos de millones de años".

La mayor parte de las estrellas giran alrededor de la galaxia en la misma dirección, pero algunas lo hacen, sospechosamente, en dirección contraria. Creemos que estos movimientos son naturales, pero según él: ¿y si no lo fueran? Si los astrónomos se centraran en buscar las estrellas que viajan a contracorriente, esa podría ser una pista de que algo raro está sucediendo.

¿Es posible que por alguna parte se haya dado algo parecido a lo expuesto en el vídeo?
¿Y podríamos detectarlo con nuestra tecnología actual?
¿La evidencia de vida extraterrestre será gracias a los biomarcadores de los exoplanteas, o por pistas indirectas como estas?
¿O quizás no existen los alienígenas que tanto buscamos?


Fuentes:

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