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Anillos de Saturno y más secretos del planeta

Anillos de Saturno y más secretos del planeta

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En la actualidad cualquier persona con unas mínimas nociones de astronomía básica, sabe que Saturno tiene unos preciosos anillos a su alrededor en el ecuador. Pero el descubrimiento de los anillos de Saturno fue más curioso de lo que parece. ¡Hablemos un poco de ello!

Los anillos fueron observados por primera vez por Galileo Galilei en 1610, apenas unos meses después de haber descubierto los cuatro satélites naturales más grandes de Júpiter, los llamados "Satélites Galileanos".
Aunque la leyenda popular cuenta que Galileo inventó el telescopio, en realidad fue el alemán Hans Lippershey quien lo ideó, y luego fue perfeccionado por Galileo quien lo usó para la astronomía.
El bueno de Galileo estaba "arrasando" descubriendo cosas gracias al increíble aparato que usó hábilmente para la observación astronómica: el telescopio (un instrumento que cambió la manera que tenemos de ver el mundo y el lugar que ocupamos en él).
Hay que decir que el telescopio con el que contaba Galileo en aquel entonces era muy básico y rudimentario, por lo que al enfocar a Saturno y ver dos apéndices que sobresalían a ambos lados, pensó que se trataba de una especie de "orejas" o unas asas similares a las que tiene una olla.
Sí, ahora parece descabellado, ingenuo tal vez, pero en aquel momento eso es lo que parecía. Sea lo que fuera, dejó desconcertado al pobre Galileo que no podía explicar lo que estaba viendo.
En parte porque las imágenes que daba su telescopio eran de mala calidad, y en parte porque hacía solo unos meses que había descubierto los cuatro mayores satélites de Júpiter, pensó que las estructuras borrosas, parecidas a orejas, podrían ser dos satélites próximos a Saturno. Pero pronto cambió de opinión: aquellos "extraños apéndices", no variaban nunca su posición respecto a Saturno (no podían ser lunas).

Por si esto no fuera poco y para mayor asombro del astrónomo, en el año 1612 los anillos "desaparecieron" mágicamente.
¿Qué había pasado en realidad? En esos momentos el hombre quedó perplejo, pero la explicación era tan simple como poco intuitiva en aquel entonces: Lo que ocurrió es que el plano de los anillos había quedado alineado con la perspectiva desde nuestro planeta, así que debido a su delgadez, era imposible verlos.
Tuvieron que pasar bastantes años hasta 1655, cuando el astrónomo neerlandés Christiaan Huygens pudo entender semejante situación y explicar mucho mejor la naturaleza de los anillos gracias al uso de un telescopio más potente del que disponía Galileo. Además de los anillos, Huygens descubrió Titán, el satélite natural más grande de Saturno, e hizo interesantes aportaciones para la ciencia en las que hoy no voy a entrar.

Desde su descubrimiento, los anillos de Saturno han causado sensación entre jóvenes y adultos.
Tienen aproximadamente 400.000 kilómetros de ancho (es decir, más o menos la distancia que existe entre la Tierra y la Luna), pero algunos tienen tan sólo unos 100 metros de grosor.
Están compuestos por partículas demasiado pequeñas para verlas a simple vista, hasta "partículas" del tamaño de un autobús.

Los anillos se distribuyen en zonas de mayor y menor densidad de material, existiendo claras divisiones entre estas regiones que se vislumbran como distintas franjas más claras u oscuras.
Lo curioso del caso es que se calcula que la edad de los anillos es muy inferior a la de Saturno: entre 10 y 100 millones de años.
Nuevos hallazgos indican que los anillos de Saturno se pudieron haber formado durante la era de los dinosaurios, y podrían desaparecer en menos de 100 millones de años debido a que la gravedad los está arrastrando paulatinamente hacia el planeta. Pero aunque hayamos podido determinar su edad gracias a la Cassini, el origen de estos anillos sigue siendo un misterio.

Los científicos seguirán investigando cómo se originaron exactamente estos anillos, pero su "juventud" da pié a la teoría de que un cometa pudo haberse acercado demasiado al planeta, fue pulverizado y así sus restos se volvieron parte de los anillos. Otros piensan que algún evento catastrófico pudo haber pulverizado algunas lunas heladas que rodeaban al planeta para convertirse en los anillos que vemos hoy.

Saturno es el sexto planeta del sistema solar contando desde el Sol, el segundo en tamaño y masa después de Júpiter y el único con un sistema de anillos visible desde la Tierra.

Hasta el momento, cuatro naves espaciales robóticas no tripuladas provenientes de la Tierra han visitado Saturno: la Pioneer 11, la Voyager 1 y 2, y sobre todo la Cassini, que nos reveló muchas asombrosas imágenes del planeta, sus anillos y sus numerosas lunas. Entre ellas quizá la más llamativa sea Titán, cuyas dimensiones son las de un planeta.

De todos los planetas que forman el sistema solar, Saturno es el menos denso. Se trata de un planeta gaseoso que tiene una densidad menor que la del agua, característica que le permitiría flotar en ella en el caso de que pudiéramos sumergirlo en este líquido.
Pero no os confundáis, se considera que su interior alberga un núcleo rocoso. Y se cree que este núcleo rocoso representa entre 15 y 18 veces la masa de la Tierra. Alrededor de 755 Tierras podrían caber dentro de Saturno, y como dato curioso, en el Sol cabrían unos 1.600 planetas como Saturno.

Saturno es extremadamente frío, y registra temperaturas de hasta 212 grados bajo cero. Recordemos que el cero absoluto, lo más frío que puede existir, son los -273 grados.

La atmósfera de Saturno posee fuertes vientos que llegan a alcanzar velocidades de casi 500 m/s. Para hacernos una idea, los vientos huracanados más violentos en nuestro planeta no superan los 70 m/s.
Las tormentas en Saturno también producen enormes relámpagos con una potencia hasta diez mil veces más potentes de los que se producen en la Tierra y que pueden afectar de manera simultánea a superficies kilométricas.

La composición de la atmósfera de Saturno es de un 96% de hidrógeno, un 3% de helio y cantidades menores de sustancias que resultan agresivas para el organismo, como el amoníaco y el etano

Pero el misterio mejor guardado de este planeta es el llamado hexágono de Saturno, una característica y peculiar formación perfectamente hexagonal en el polo norte cuyos lados tienen algo más del diámetro de la Tierra.
Obviamente no podía ser visto con los instrumentos con los que se contaba hace siglos, y no fue hasta los años 80 cuando gracias a las sondas Voyager se descubrió.
Hoy sabemos que el hexágono de Saturno es un espectacular cúmulo de vientos muy rápidos, que alcanzan velocidades mayores a 300 kilómetros por hora.
Se realizaron simulaciones por computadora que lograron crear un hexágono bastante similar al de Saturno, pero todavía nos queda bastante por saber; su composición, estructura, formación o edad siguen siendo un enigma para la comunidad científica.
Por cierto, no existe ninguna estructura meteorológica como esta en ningún otro lugar del sistema solar.

Bueno, pues lo dejo aquí.
¿Qué te parece el planeta Saturno? ¿Es tu preferido?
¿Crees que resolveremos tarde o temprano todos sus secretos?


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