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El curioso caso de los tardígrados en la Luna

El curioso caso de los tardígrados en la Luna

  
 
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No sé si sabíais que el 11 de abril de este año, la primera misión privada a nuestro satélite fracasó en su intento de aterrizar sobre la Luna. El motor de la nave israelí falló a 149 metros de la superficie lunar, provocando un accidente que la rompió en pedazos.
Llevaba una enorme biblioteca de información entre la que había desde la Wikipedia en inglés y clásicos de literatura, hasta fotos y canciones (entre otras cosas).
La intención de este archivo de 30 millones de páginas de información, era crear una especie de copia de seguridad de la vida en la Tierra en caso de que a nuestro planeta le pase algo.

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Esta información era analógica y no requiere de un reproductor que descodifique la información, por lo que en realidad se compone imágenes de alta resolución a nanoescala. Futuras civilizaciones sólo necesitarían un microscopio con aumento de 1000x para poder leer las imágenes.

El caso es que en el último momento, los técnicos israelíes decidieron incluir ADN humano. Pero no contentos con esto, también incluyeron a miles de tardígrados deshidratados.
Y atención: estas muestras biológicas están impregnadas en esas hojas analógicas de información enviadas. En el caso de las muestras de sangre humana, con la explosión se habrán destruido, pero ojo, con los tardígrados la cosa no está tan clara. Y os lo explico:

Los tardígrados (también llamados osos de agua), son unos graciosos seres que se alimentan básicamente de bacterias, algas, y otros invertebrados microscópicos. Como son fáciles de criar y alimentar, y además caen simpáticos, muchas personas los adoptan como mascotas y los cuidan mientras los observan curiosos con sus microscopios caseros.

Son pequeñitos (miden menos de un milímetro de longitud), pero son extremadamente resistentes. Pueden llegar a sobrevivir hasta 10 años sin agua, en un estado de deshidratación completa del que se recuperan con las primeras gotas, y soportar temperaturas extremas entre los -200 y 150 grados. También aguantan bien la radiación del espacio.

Por estos motivos, los científicos de la nave espacial israelí creyeron que eran unos compañeros de viaje a la Luna perfectos.
En un principio se pensó que la carga estaría seriamente dañada por el impacto, pero ahora se cree que la decisión de última hora de añadir el ADN humano y los osos de agua, podría haber sido muy conveniente.
La capa de resina que se aplicó para añadir a los «polizones» ha podido amortiguar el golpe. Y es más, se especula seriamente con la idea de que los tardígrados hayan sobrevivido.

Pero en realidad estos tardígrados no estarían colonizando ahora mismo la Luna, como se ha sugerido por algún sitio, porque estaban y seguirían estando, deshidratados (es decir, latentes).
En este estado, retraen sus cabezas y piernas, expulsan el agua de su cuerpo y se arrugan en una pequeña pelota.

Si bien es cierto que se ha creado un mito alrededor de los tardígrados por su extrema resistencia, a fin de cuentas son seres vivos que necesitan comida y agua para sobrevivir, por lo que lo tendrían muy difícil en la Luna.

Dadas las circunstancias, hasta que no haya unas condiciones de ambiente óptimas con la ayuda de humanos, no podrían salir de su letargo.

En la Tierra hemos conseguido "resucitar" tardígrados deshidratados durante más de 10 años, pero se requieren de unas condiciones concretas para hacerlo. Habría que ir a la Luna de nuevo para resucitarlos, porque ahora mismo seguramente se encuentren en el Mar de la Serenidad sin nadie que se ocupe de ellos.

La pregunta que puede surgir al ver que ahora mismo podría haber seres vivos esparcidos por la superficie lunar, es cómo repercute el hecho de llevar un ser vivo a un ambiente desconocido sin saber las consecuencias que esto podría acarrear.

Bien. Al contrario que Marte, que tiene más potencial para albergar vida, la esterilización es importante para evitar posibles contaminaciones biológicas.
Pero para las agencias, la Luna no tiene ahora mismo un interés para la comprensión de la vida.
Por lo visto, los tardígrados en la Luna serían sólo un comienzo para futuras próximas misiones en las que se quiere enviar más muestras de ADN de humano y especies en peligro de extinción.

En el caso de que estos diminutos seres hayan aguantado al impacto, las próximas misiones podrían recuperarlos para investigar los efectos del espacio en la vida.
El objetivo, como os decía antes, es preservar la información de la Tierra en caso de que aquí ocurra algo, y la Luna es un lugar óptimo para hacerlo (aunque esto pueda implicar depositar muchas muestras biológicas en nuestro satélite).

Sea como sea, no es la primera vez que mandamos osos de agua al espacio.
En 2007, Rusia conjuntamente con la ESA, colocaron tardígrados en la sonda espacial Foton M3 (y se comprobó que sobrevivieron a las condiciones del espacio exterior).

¿Y tú qué piensas? ¿Hay ahora mismo tardígrados en la Luna?
¿Y qué te parece el plan de hacer una biblioteca biológica en nuestro satélite?

Fuentes:

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Comentarios

Space oddity

Seguro que los osos que sobrevivieron en 2007 rescataron a los osos israelíes. Y ahora están junticos planeando como acabar con el planeta que los expulsó.

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