BLOG DE CIENCIA Y FICCIÓN

La Desindustrialización Humana.

Escrito por nekoland el . Posteado en VARIOS

Existe un enorme y popular interés por los avances en robótica. Eso es algo innegable. Están llegando a nuestras vidas a paso lento pero constante y el sueño de muchos niños de tener un “amigo” robot parece estar cada vez más cerca. Una máquina que nos ayudará en nuestra vida sin prácticamente pedirnos nada a cambio. Desde luego no habrá que salir a las diez de la noche una lluviosa noche de invierno para que haga sus necesidades. (¿Te has enterado Shisuka? Ella mueve la cola, parece no estar preocupada por el tema)

fsdNo obstante al igual que hay muchos partidarios de su desarrollo también hay muchos detractores. Podemos ver a un lado emotivas películas que defienden su existencia como es el caso de “Un amigo para Frank”(2012) o que advierte de sus posibles peligros “Yo robot” (2004).

Pero a un servidor eso no le preocupa. No me quita el sueño que mi androide doméstico se vuelva malvado de un día para otro, ni que me facilite no tener que moverme del sofá.  Mis inquietudes van por otro lado. Uno que lleva más entre nosotros de lo que  a veces imaginamos, que se remonta al movimiento Ludista (Ldefwuddism) surgido en Inglaterra a partir del 1.812.dC. Un movimiento cuya supuesta cabeza visible fue un tal Ned Ludd y que destruía maquinaria de la época en protesta a los despidos y a la bajada de salarios que supuso su introducción. Estamos hablando de auténticos cacharros. El caso es que con su llegada aparecieron posteriores movimientos que deseaban acabar con ellas y que han terminado por criticar hasta la idea de la Inteligencia Artificial. Incluso se ha creado un género dentro, no se sabe muy bien si de la Ciencia Ficción o del Terror, en el que estos avances son el nuevo monstruo. Ya sabéis, está “Hal 9000” y el tipo de la motosierra de “La matanzas de Texas”. Estoy seguro de que las posibilidades de este campo son prácticamente infinitas, el problema es que igual de casi infinita me parece la crisis por la que estamos pasando desde hace unos años.

Lo digo no por esas noticias alarmistas de los medios, que publican índices de paro cada vez más elevados, no que va. Mi pesar viene de una serie o series de la televisión que gusto de ver: “Cómo lo hacen”, “Así se hace”, “Food Factory” y ahora mismo no recuerdo si hay alguna más… pero creo que sí. El caso es que empezó a llamarme la atención los datos que ofrecían los orgullos directores de las fábricas: “PRODUCIMOS 15.000 UNIDADES AL DÍA CON SÓLO CINCO EMPLEADOS” Lo pongo en mayúsculas porque lo decían en un tono de lo más orgulloso. Claro… ya os imagináis por dónde voy. Cada año la población crece y creerme, ya somos muchos. Pero cada años se necesita menos mano de obra para mano facturar lo que necesitamos. Las cuentas son claras: cada año sobra más gente. Ahora entiendo que en los países, que antes se definían como más industrializados y ahora más desarrollados, surjan nuevos empleos impensables hasta hace poco tiempo: Jugador de video juegos (al parecer toda una industria en China), psicólogos de mascotas, pasajero adicional, catador de comida para perros, experto en colajkj65s (de las de esperar…), abrazadora… sí existen, ya están en el mercado laboral. Seguro que habéis oído alguna profesión que os ha llamado la atención.  El caso es que aquí donde me leéis, uno no tiene muy claro cómo esperan que los demás compremos tanta mercancía si no podemos trabajar fabricándola. Es decir, antes uno que trabajaba fabricando coches compraba el frigorífico que fabricaba su vecino, pero ahora…

¿Se puede mantener una economía sin tejido industrial? Porque esa es otra, además casi todo parece que sólo se pueda fabricar en China. Al final me temo que tendremos empleos en una economía inestable que nos golpeará con asiduidad. Y lo que es peor: puede que esos nuevos y extraños empleos también terminen siendo en sí mismo un mercado “en el aire” que no nos dé ninguna estabilidad. Se supone que las máquinas nos iban a facilitar el trabajo y no a quitárnoslo. Y me temo que sólo es el principio, me estoy acordando de uno que conocí hace años y que se ganaba su buen dinerito leyendo contadores de la luz. A saber qué podrá contar el pobre dentro de poco.

3Supongo que es alarmista pensar que las máquinas nos hagan dispensables. Que sobre mano de obra, que la seguridad de las naciones poco a poco esté más automatizada. Pero entenderme, a mí la aparición de la calculadora ya me afectó.  Sí, coged un papel y un lápiz y dividir 8964 entre 79, no se me caen los anillos por reconocer que me costó un ratito acordarme de cómo se hacía eso.

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Hace ya muchos años, más de los que quisiera, en la facultad me tocó hacer un trabajo sobre Historia de la Escritura. Lo enfoqué desde un punto de vista cronológico, es decir: El hombre comenzó (se dice) por apuntar con su lanza a la representación de un ciervo para que al día siguiente le fuera bien la caza. Más tarde pasó a la escritura de signos, como la cuneiforme, luego a los alfabetos como el romano. Entraron las máquinas, los ordenadores en nuestras vidas y estos recorrieron el camino inverso: primero había que teclearles el código a mano (uff, algunos os acordareis), luego llegó Windows, los programas y sus menús de texto desplegables y ventanitas. Finalmente estamos en la de los iconos con dibujitos a los que apuntamos con la punta de flecha de nuestro ratón esperando que suceda lo que queremos sin que realmente controlemos el proceso. Técnicamente o al menos metafóricamente hemos vuelto a la época de las cavernas. Ahora mismo acabo de acertarle con mi flechita digital al iconito que representa un disqué con la esperanza de que no tenga que volver a escribir todo esto si tengo algún problemilla con la corriente eléctrica o con lo que sea. No, no tengo ni pajolera idea de cómo son y funcionan los comandos o líneas de programación que harán posible este milagro de la ciencia. Yo le acierto con la flechita y ya tengo bastante con eso.  

Muchos conoceréis la cita que se atribuye a Albert Einstein, esa no, la otra:

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«Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas».

Podemos como especie crear todo tipo de maravillas, en realidad todo aquello que  nos propongamos, pero que podamos hacerlo no significa que estemos obligados a hacerlo. ¿Inteligencia Artificial? ¿En serio? No vamos a ser mejores por recrearnos de forma tecnológica, ni siquiera si el resultado es mejor que el original.

¿Y si soy yo quien en un futuro tengo en mi mano decidir que no te necesito, que lo que haces, lo que produces, lo que calculas, no me compensa? Que eres un gasto innecesario.  Tal vez mi humanidad me dicte que no es moral prescindir de ti, que basta con que te pague un sueldo miserable,  tal vez también le deje esa decisión a una máquina.

Recomiendo visionar la película “Idiocracia”(2006).

Koldobika Ascaso.

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Comentarios (3)

  • kavy

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    Es cierto que con la automatización intelectual corremos el riesgo de una crisis sin precedentes, sobretodo si la educación de las nuevas generaciones no están a la altura de las circunstancias. La transición a un mundo automatizado supone que los seres humanos debamos dedicarnos a tareas más elevadas, más intelectuales, algo que las IA no puedan hacer todavía. La creatividad y la resolución de problemas de tipo general siguen siendo nuestro terreno de momento y es ahí donde nos corresponde estar cuando ya no podamos ser camareros, transportistas o limpiadores etc. Tareas que se están sustituyendo actualmente por sistemas autónomos, coches que se conducen solos y robots limpiadores.

    Por eso la crisis que vivamos dependerá del acceso y la calidad de la educación y de las nuevas profesiones que surjan a raíz de las nuevas tecnologías que se vayan desarrollando. También hay otros factores a valorar como la superpoblación o la crisis energética que nos vamos a comer en unas décadas pero es que el tema da para que corran ríos de tinta. Un saludo.

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    • nekoland

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      Tienes razón en tu comentario. El caso es que existe un escollo que requiere de una reflexión más radical o novedosa: El hecho de que aunque surjan nuevas especializaciones laborales seguirá descendiendo la necesidad de mano de obra a la vez que aumenta poco a poco la población.

      Creo que es cuestión más de enfocar de forma diferente el papel de la población en una sociedad industrializada y cada vez más robotizada. Los patrones anteriores de redistribución de la mano de obra ya están fallando. Eso es algo que vemos claramente en el estado de crisis actual, del cual no terminamos de salir, y que parece que hace oidos sordos a las nuevas circustancias.

      No creo que podamos absorver tanta mano de obra. De ahí viene que estemos dando los últimos coletazos intentando crear más puestos de trabajo a base de salarios más bajos para hacerlos viables. Es más una cuestión de «cabezonería» en la que insistimos en negar que los nuevos sistemas de producción han cambiado nuestro presente e iminente futuro.

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  • Admin

    |

    El capitalismo prima ante cualquier consideración los beneficios, por lo que no dudará en prescindir de humanos en todas aquellas tareas que puedan ser realizadas por exclusivamente robots. Las empresas cuyas ganancias se disparan al no contratar humanos, podrían, vía ley, tener que pagar una especie de impuesto de sostenibilidad social que iría a destinado a un salario básico para ciudadanos desempleados. Gobiernos arrodillados ante la elite empresirial no estará por esta labor, pero quizá con una demanda (y presión) social suficiente, puedan implementarse este tipo de medidas en las que se tienen en cuenta factores sociales y no exclusivamente económicos.
    Para que nos entendamos; ¿Para que las grandes empresas se enriquezcan sobremanera, la población sin trabajo debe malvivir? Pues miren, antes de ganar dinero a lo loco, está cubrir las necesidades básicas de la pobalción. PAGEN. Ayuden a la población con algo del dinero que, a fin de cuentas, les han quitado.

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